Cada verano, la llegada del turismo y el aumento de la afluencia en tiendas trae consigo el mismo reto para los comercios: el repunte de los hurtos. Ya lo analizamos el año pasado en este artículo de nuestro blog, pero los últimos datos confirman que el problema no solo se ha agravado en el impacto económico, sino que también ha aumentado en lo que se refiere a la agresividad hacia los trabajadores.
Esto es lo que recoge la edición más reciente del Barómetro del Hurto en la Distribución Comercial, elaborado por Checkpoint Systems, que también destaca que el periodo estival concentra el 27% de todos los hurtos que se producen a lo largo del año en España (frente al 26,2% de 2025).
La denominada “pérdida desconocida” (la mercancía que desaparece sin que llegue a registrarse oficialmente como robo) representa actualmente el 1,1% de la facturación total del sector de la distribución; cifra que también crece respecto al 0,74% reflejado en el barómetro del ejercicio anterior.
En cantidades económicas, el impacto para las tiendas durante esta campaña de verano rondará los 760,5 millones, frente a los 483 millones estimados la pasada. Esto supone un incremento de en torno al 57% en las pérdidas por hurto en solo un año, uno de los saltos más pronunciados registrados en los últimos ejercicios.
7 de cada 10 comercios notan más agresividad hacia sus empleados
Si el año pasado el foco estaba en el impacto económico y en el papel de las bandas organizadas, este verano el barómetro pone sobre la mesa un dato que resulta igualmente preocupante: el 74% de las empresas encuestadas percibe un aumento de la agresividad, verbal o física, hacia el personal de tienda.
Es decir, ya no hablamos únicamente de una cuestión de pérdida de mercancía, sino de la seguridad de las personas que trabajan cada día de cara al público. Esta escalada de tensión coincide con una radiografía del perfil del infractor que también ha cambiado ligeramente respecto al año anterior:
- El 35% de los hurtos son cometidos por bandas organizadas (frente al 55% que señalaba el barómetro anterior).
- El 51% de los delitos los cometen autores multirreincidentes, personas que roban tres o más veces al año.
- La sala de venta se confirma como el punto donde se concentran más hurtos, por delante de las cajas de salida y los probadores.
En cuanto al listado de productos más sustraídos, el patrón estacional se mantiene como en 2025, al igual que las diferencias geográficas. Así, el primer artículo son las cremas solares, principalmente en el sur peninsular, seguidas de las bebidas alcohólicas, que destacan en el norte, junto a los ibéricos, ahumados y aceites. La novedad este año es el efecto del Mundial de fútbol, que ha generado un repunte de hurtos de camisetas de selecciones y cromos coleccionables.

Cómo pueden protegerse los comercios
En vista de este escenario, en el que se combinan mayores pérdidas económicas y un clima de mayor tensión en los puntos de venta, una opción para que cualquier negocio tenga más éxito a la hora de proteger tanto su mercancía como a su equipo está en reforzar los aspectos relativos a la seguridad.
Medidas como la videovigilancia, las alarmas con monitorización profesional, el etiquetado antihurto o la iluminación estratégica de los establecimientos, que ya detallamos el año pasado, siguen siendo la base de cualquier plan de seguridad, pero los datos de este verano señalan otros aspectos a los que conviene prestar atención:
- Protocolos de gestión de conflictos. Ante el aumento de la agresividad detectado, el personal de la tienda necesita contar tanto con formación como con unos protocolos de actuación claros para identificar comportamientos de riesgo y saber cómo actuar y cuándo pedir apoyo, para no tener que improvisar en el momento ni exponerse innecesariamente a cualquier riesgo.
- Seguimiento de productos con demanda puntual. Que el Mundial tenga como consecuencia una mayor cantidad de hurtos de ciertos artículos recuerda la importancia de revisar y adaptar las medidas de control según cada temporada, no solo según el catálogo habitual.
- Presencia de vigilantes en las franjas de mayor afluencia. En las zonas más turísticas donde se acumula puntualmente mucho tránsito contar con un/a vigilante en los momentos que se ha detectado que suele aumenta el tráfico de público ayuda tanto a disuadir del hurto como a dar una respuesta más rápida ante situaciones de tensión.
En Vettonia llevamos más de 20 años ayudando a comercios de toda la geografía nacional a diseñar planes de seguridad a medida, que combinan tecnología y vigilancia profesional para hacer frente a este tipo de retos. Contacta con nosotros para saber cómo preparar tu negocio.

