Es obvio que la industria tecnológica necesita más mujeres. Pero un sector que ofrece una oportunidad inmejorable de reducir la llamada “brecha de género” podría ser la ciberseguridad. Al decir de los estudios sectoriales, millones de trabajos cibernéticos estarán disponibles durante la próxima década. Sin embargo, una buena aparte quedarán sin cubrir.

No hace falta ser un experto en cibernética para saber lo mal representadas que están las mujeres en el terreno concreto de la seguridad web. Constituyen solo una cuarta parte (24%) de la fuerza laboral de seguridad cibernética del mundo.

Hasta tal punto que, el pasado año, la Comisión Europea lanzó una iniciativa al respecto. Dicha acción pretende aumentar la participación de las mujeres en la ciberseguridad, para abordar la escasez crónica de talento del sector.

Mujeres y ciberseguridad

Visto lo cual, la mujer debería desempeñar un papel mucho más importante en la seguridad de la red. Y tiene credenciales sólidas, con un 52% de títulos de postgrado frente al 44% de los hombres.

De hecho, las mujeres que ingresan en este campo también desempeñan proporcionalmente más roles de liderazgo: el 7% ocupa puestos de trabajo de alto nivel, como directora de tecnología, en comparación con solo el 2% de los hombres.

En este sentido, la ciberseguridad debería ser un imán para las mujeres. Además de las abundantes ofertas de trabajo, ofrece la ventaja psicológica y motivacional que conlleva el desempeñar un trabajo importante. En el pasado, la seguridad cibernética se consideraba principalmente como una función de apoyo. Sin embargo, hoy se reconoce como una tarea crucial para empresas y cualquier otro tipo de organización.

Entonces, ¿por qué las mujeres continúan siendo una minoría en un terreno concreto donde se las necesita tanto?

Dudas por su parte

Al igual que con la industria tecnológica en general, muchas mujeres tienen dudas acerca de ingresar a la profesión. No quieren sentirse aisladas en un campo que carece de diversidad, o correr el riesgo de sufrir discriminación. Algunas, especialmente las que aún están en edad universitaria y se encuentran decidiendo la especialización de su carrera, carecen de confianza para dar el paso.

Si bien algunas compañías tecnológicas han comenzado una serie de iniciativas para ayudar a rectificar el desequilibrio de género en el campo de la seguridad cibernética, muchas otras no tienen sistemas establecidos que se centren en identificar el talento femenino y retenerlo con políticas de incentivos.


ciberseguridad

Hay algunos consejos, relativamente simples, que toda empresa debería considerar a la hora de no dejar escapar el talento femenino en el terreno de la ciberseguridad:

Primero, las empresas deben hacer un esfuerzo especial para alentar a las mujeres a ofrecerse para el puesto. Una investigación interna de Hewlett Packard sugería que los hombres buscan un puesto si creen que cumplen con el 60%, mientras que las mujeres lo hacen solo si sienten que cumplen con todos los criterios. Las compañías pueden ayudar a contrarrestar esta reticencia reclutando activamente mujeres para roles de ciberseguridad, al tiempo que enfatizan la disponibilidad de programas de mentores y capacitación continua para ayudar a los empleados a satisfacer las demandas cambiantes del trabajo.

Llevar a cabo una búsqueda amplia de candidatos también ayudaría a las empresas a encontrar y reclutar más mujeres, en lugar de buscar candidatos que fueron a un grupo de escuelas de élite o que trabajaron para ciertas empresas.

Sesgos cognitivos

En segundo lugar, las empresas deberían analizar sus indicadores de desempeño en busca de sesgos históricos para garantizar que las mujeres no sean evaluadas de manera diferente a los hombres. Por ejemplo, los estudios han demostrado que las mujeres que son asertivas a veces son etiquetadas como “mandonas”, mientras que los hombres que exhiben los mismos comportamientos serán percibidos como fuertes y seguros.

Los entrenamientos de sesgo inconsciente son una forma de asegurarse de que los empleados estén al tanto de este tipo de comportamientos incorrectos –y muchas veces inconscientes– y de ayudar a crear un ambiente de trabajo más equitativo para todos.

En tercer lugar, durante el proceso de contratación, las compañías deben asegurarse de que al menos dos mujeres se encuentren entre las finalistas para cualquier puesto cuando el grupo de candidatos calificados lo permita. La investigación ha demostrado que las autoridades de contratación tienden a no elegir una candidata minoritaria cuando ella es la única en el grupo. En otras palabras, si cuatro de cada cinco candidatos para un trabajo son hombres, el trabajo seguramente será para un varón. Agregar una segunda candidata aumenta significativamente las probabilidades de que una mujer sea contratada.

La ciberseguridad es un campo en crecimiento que requiere una amplia gama de habilidades. Debería ser un imán para las mujeres con talento. Confiemos en que a medida que las empresas de seguridad cibernética continúen haciendo que sea prioritario reclutar y retener mujeres, veamos que la brecha de género se cierra aún más de lo que ya lo está haciendo poco a poco.

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