Es posible evitar una gran parte de los incendios que se producen en los negocios, las oficinas, las viviendas e incluso en los vehículos. Si bien es cierto que en algunos casos son algo fortuito, y no se puede hacer nada, en muchos otros se puede evitar una desgracia si se sabe cómo reaccionar a tiempo. Y dado que nuestro personal se ha enfrentado a veces con este tipo de situaciones, podemos ofrecer algunos consejos a seguir. Así como los tipos de extintores que hay y en qué casos emplearlos.

Contar con equipos de extinción de incendios, y personal que sepa usarlos, es teóricamente obligatorio en en el caso de los negocios de cara al público y las oficinas con personal. Sin embargo, no es muy habitual en España tener extintores en casa. Aunque cualquiera podría tener uno en su domicilio, para evitar cualquier tipo de problema con el fuego.

Diversos tipos de fuego

Lo primero que es necesario entender es que no todos los fuegos son iguales. O dicho de otro modo, no es lo mismo que se esté quemando una tabla de madera, un foco de gas propano o un cuadro eléctrico.

Por fortuna, existen estándares al respecto de cada clase de fuego, para facilitar el empleo de unos extintores u otros. De hecho, en la Unión Europea los tipos de fuego están clasificados en cinco categorías diferentes, como A, B, C, D, F.

  • Fuego de tipo A: Producido en combustibles sólidos, como pudieran ser el papel, cartón, trapos o madera. Para este tipo de fuego lo mejor es enfriar el propio objeto ardiente con agua y sofocar la llama.
  • Fuego de tipo B: Combustibles líquidos, tal como gasolinas, disolvente, alcohol o pintura.
  • Fuego de tipo C: Gases inflamables. Tienen la particularidad de arder muy rápidamente y es muy complicado extinguirlo si no se corta la fuente de combustible.
  • Fuego de tipo D: Metales especiales tal como magnesio, titanio o potasio. Todos estos metales especiales reaccionan violentamente ante la presencia de agua, lo que solo empeoraría la situación. Hay que utilizar un extintor especial para estos casos.
  • Fuego de tipo F: Aceites, grasas vegetales y animales no saturadas, como puede ser el que se produce en una freidora –e incluso en una sartén– en la cocina.

Distintas clases de extintores

Según los tipos de fuego indicados anteriormente se fabrican diferentes tipos de extintores, cada uno de los cuales está clasificado con las letras correspondientes para evitar errores.


extintor

Existe (como aparece en el cuadro de aquí encima) otro extintor con tipología CO2, que está específicamente destinado en aquellos casos de incendio en los que haya presencia de corriente eléctrica. Sin ir más lejos, cuando se produce un cortocircuito y salta una chispa en un cuadro eléctrico.

A pesar de que pudiese, en principio, parecer muy complicado, lo cierto es que a diario solo suelen verse tres tipos de extintores: el ABC, que sirve para la mayoría de los casos, exceptuando los especiales; el CO2, que vale para casos con presencia eléctrica; y el ABF, específico para cocinas.

Pasos a seguir

Hasta aquí, la teoría; porque está muy muy bien conocerla, aunque sin la práctica el objetivo de este artículo quedaría incompleto. La realidad es que utilizar un extintor es más sencillo de lo que uno piensa, siempre que se sigan ciertas instrucciones, y no se caiga en el pánico ante el fuego.

De hecho, los extintores están diseñados para que su uso sea rápido y sencillo para todo tipo de usuario, y teniendo precisamente eso en cuenta: que la presencia del fuego puede poner nervioso a todo el mundo.

Así, los pasos a seguir serían:

  1. Descolgar el extintor asiéndolo por la maneta o asa fija y tirando suavemente hacia arriba, depositándolo después en el suelo.
  2. Retirar del pasador de seguridad para desbloquearlo.
  3. Sujetar la manguera (si la tiene) o dirigir la boquilla hacia el foco del fuego.
  4. Apretar con fuerza la palanca del cabezal del extintor.
  5. Efectuar suaves movimientos de barrido para alcanzar el mayor área de fuego posible. En el caso de incendio por líquidos, evitar que, al acercarse al fuego, la presión de impulsión provoque el derrame del líquido incendiado.

Mantenerlos al día

Es recomendable que todos los empleados de una empresa o establecimiento comercial sepan dónde se encuentran los extintores apropiados para cada fuego posible en el local; así como nociones básicas de su uso.

También resulta importante su mantenimiento. Los extintores no deberían superar la fecha de caducidad sin revisión (cada 5 años en España), pues la carga debe de estar dentro de los niveles indicados por el manómetro. Esto es, la aguja ha de estar dentro de la franja verde). En caso de duda, lo mejor es siempre contar con los servicios de una empresa homologada, que debe emitir un certificado oficial sobre Protección Contra Incendios.

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